"¡Sin duda, jamás un hombre había cambiado de modo tan horrible, es tan poco tiempo como Rodrigo Usher! No sin dificultad pude admitir la identidad de aquel manileñito que tenía ante mí, con el camarada de mi temprana edad. Y eso que el carácter de su rostro había sido siempre extraordinario. Una tez cadavérica; unos ojos grandes, licuescentes y luminosos sobre toda comparación; los labios delgados y muy pálidos, pero de curvas extremadamente bellas; una nariz de fino moldeado hebreo, pero con las ventanas demasiado abiertas para semejante forma."
domingo, 15 de junio de 2014
Prosopografía
Corresponde a la descripción puramente física o exterior de un personaje.
"¡Sin duda, jamás un hombre había cambiado de modo tan horrible, es tan poco tiempo como Rodrigo Usher! No sin dificultad pude admitir la identidad de aquel manileñito que tenía ante mí, con el camarada de mi temprana edad. Y eso que el carácter de su rostro había sido siempre extraordinario. Una tez cadavérica; unos ojos grandes, licuescentes y luminosos sobre toda comparación; los labios delgados y muy pálidos, pero de curvas extremadamente bellas; una nariz de fino moldeado hebreo, pero con las ventanas demasiado abiertas para semejante forma."
"¡Sin duda, jamás un hombre había cambiado de modo tan horrible, es tan poco tiempo como Rodrigo Usher! No sin dificultad pude admitir la identidad de aquel manileñito que tenía ante mí, con el camarada de mi temprana edad. Y eso que el carácter de su rostro había sido siempre extraordinario. Una tez cadavérica; unos ojos grandes, licuescentes y luminosos sobre toda comparación; los labios delgados y muy pálidos, pero de curvas extremadamente bellas; una nariz de fino moldeado hebreo, pero con las ventanas demasiado abiertas para semejante forma."
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